Escuela de Corrientes

Proyecto “Aprendemos en la huerta”


Área de acción:
Paraje La Merced, Corrientes. (a 32 Km. de Gdor. Virasoro).
Paraje San Justo, Corrientes. (a 5 Km. de Gdor. Virasoro).

 

Descripción
Por cuarto año consecutivo la Fundación lleva adelante el Proyecto “Aprendemos en la Huerta”, en la Escuela Rural N° 950 “Granadero Baigorria” de La Merced, Corrientes; y por segundo año consecutivo en la Escuela Rural Nº 851 “Víctor Navajas Centeno”, ubicada en Colonia San Justo en la zona rural de Gdor. Virasoro.

 

Objetivos
Brindar a los alumnos, docentes y los padres técnicas para el desarrollo y cuidado de la huerta escolar y conocimientos sobre la importancia de una alimentación equilibrada, incorporando a la dieta hortalizas y verduras .

 

Escuela de La Merced:
Profundizando el trabajo que comenzó en 2004 con el lanzamiento del Proyecto “Una Huerta para mi Escuela”, para el presente año se continuará en el presente año con el desarrollo de las acciones en la Escuela Nº 950 “Granadero Baigorria”. El proyecto es altamente positivo para la comunidad educativa, ya que se llevan a cabo con buenos resultados diferentes cultivos, y las charlas de nutrición fueron muy valoradas por las madres.
Este proyecto se complementa con el Proyecto de Nutrición, implementado en 2007, en el que se dan charlas de buenos hábitos alimentarios a las mamás y se les enseña a hacer panificados nutritivos enriquecidos con distintos cereales, verduras, cremas, etc.

Escuela de San Justo:
Durante el presente año se continuará profundizando el trabajo iniciado el año pasado en la Esc. Nº 851, de San Justo, en el marco del Proyecto “Una Huerta para mi Escuela”. Se cumple así el objetivo de extender hacia otras instituciones escolares rurales de la zona de influencia de la empresa sostenedora de la Fundación, Establecimiento Las Marías, los alcances del mencionado Proyecto.
El mismo proyecto está destinado a alumnos, docentes y padres de la comunidad educativa, con el objetivo de acercar a los alumnos y a sus familias técnicas y conocimientos para el desarrollo de una huerta escolar, lo que se complementa a su vez con contenidos orientados a subrayar la importancia de una alimentación equilibrada que incorpore los frutos de la huerta a la dieta cotidiana. Todo ello, en el marco de la realidad diaria que viven las familias de la comunidad educativa en la zona rural.